miércoles, 31 de julio de 2013

Historia

Del latín lancearĭus, un lancero es un soldado que pelea con lanza. En la guerra de independencia de Colombia, los lanceros eran por lo general indígenas provenientes del llano colombiano, caracterizados por su excepcional temeridad, y cuya participación del lado de la causa independentista jugó un rol esencial en la Batalla del Pantano de Vargas, en la que 14 lanceros que conformaban la cuadrilla élite de la caballería, al mando del coronel Juan José Rondón, alteraron el curso de la batalla a favor del Ejército Libertador.
Ante la necesidad de adaptar la tropa a la nueva modalidad de guerra irregular que enfrentaba el país a mediados del siglo XX, el Ejército Colombiano creó en 1955 la Escuela de lanceros en la que un grupo de militares entrenados en Estados Unidos adiestraron oficiales y suboficiales en el combate irregular con técnicas que al pasar de los años se adaptaron más al conflicto colombiano, obteniendo como resultado un curso con una singularidad que atrajo a militares extranjeros, quienes lo han considerado una de las pruebas más exigentes de entrenamiento militar.
En 1985, dada la necesidad de capacitar a los lanceros en operaciones de asalto aéreo, se construyeron la primeras torres de salto en el Fuerte Tolemaida.
En 1987, ante la necesidad de capacitar al personal para el combate de selva se construyó el primer fuerte Amazonas en el municipio de Puerto Leguízamo, Putumayo, el cual se constituyó en centro de instrucción para la fase de selva. Sin embargo, el Comando del Ejército dispuso en 1996 el cierre del fuerte hasta el año 2002 cuando se inauguró el fuerte Amazonas II en su ubicación actual, a veinte minutos en lancha de Leticia.[1]
En 2005, con el apoyo del gobierno de Estados Unidos se inauguraron las nuevas torres de asalto aéreo.

Unidades de Lancero

Originalmente diseñado para oficiales y suboficiales, la necesidad de instruir a la tropa, así como la necesidad de instructores auxiliares del mismo, provocaron la creación del mismo curso para soldados profesionales, conocido como 'Unidades de Lancero', que tiene una duración menor a la del curso original. El entrenamiento conocido como "Unidades de Lanceros" en un adiestramiento táctico operacional que reciben los soldados profesionales como inicio de su preparación para conformar una unidad de fuerzas especiales. Este entrenamiento consta de cinco semanas, en donde los soldados ven en su mayoría las mismas materias de instrucción del curso de Lancero, pero no realizan muchas de las pruebas de confianza ni otros requerimientos contemplados en este curso, así mismo, no reciben en profundidad la instrucción de planeamiento y procedimiento de comando para la conducción de pequeñas unidades de combate irregular, ya que ellos no serán los encargados de la conducción de las maniobras tácticas, papel encargado a los Oficiales y Suboficiales, que son los comandantes directos de las unidades de combate. Los soldados no reciben este tipo de instrucción en forma detallada como si lo hacen los Oficiales y Suboficiales, pues a ellos se les encargan las tareas de ejecución táctica y no las de conducción y mando. El distintivo que comprueba que el militar ha realizado y cumplido todos los requerimientos para hacerse llamar "lancero de Colombia" en el personal de Oficiales y Suboficiales, consta de una banda de fondo rojo donde en letras doradas se puede leer la palabra "LANCERO", bordeando esta banda de forma rectangular a lado y lado de la misma se desprenden dos coronas de olivos dorados, conformando así el distintivo del curso de lancero; pero en el caso de el distintivo para el adiestramiento de "Unidades de Lanceros" este consta únicamente la banda de forma rectangular, con fondo rojo, borde dorado y la palabra "LANCERO" y en su parte superior lleva una estrella de cinco puntas, careciendo de olivos dorados a su alrededor

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